Escapadas

Ayamonte

Comenzamos en nuestra andadura en el Barrio Alto, bajando desde la plaza e Iglesia del Salvador (s.XV) en ‘el solá’ por calles estrechas, de casas encaladas con tiñes en añil, chimeneas portuguesas y flores de colores asomando por sus tapias. De ahí nos dirigimos  a una de las calles con más sabor e importancia en la historia ayamontina la Galmanes, donde se ubica la coqueta Capilla del Socorro, que guarda la imagen del Padre Jesús Nazareno muy venerada los viernes), a su lado la Casa Cuna y, más abajo, el viejo pozo y el pilar donde bebía el ganado.

Dirigimos nuestro pasos hacia la calle San Sebastián a para conocer el Monumento a los Caleros y de ahí hacia la Ermita de San Sebastián, sala de exposiciones con unas bonitas vistas. Terminamos la visita en un lugar emblemático ayamontino, ‘la plazoleta’, donde está la Iglesia San Francisco, el Museo de La Soledad, que muestra los enseres de la Hermandad del Santo Entierro. (1,5 euros, abierto de 10.30 13.00 y de 17.30 a 20.30 de lunes a viernes) y el Palacio Marqués Ayamonte, hoy casa museo del pintor Florencio Aguilera. Y, junto a todo ello, de ‘la Villa’ no se pude ir uno sin contemplar las espectaculares puestas del sol que se reflejan en las aguas tranquilas del Guadiana.

La frontera entre los dos grandes barrios la ponen los ayamontinos en la calle Manuel Lerdo de Tejada ‘la barranca’. Aquí, está la Casa Hermandad del Cristo de la Victoria (abieto de lunes a vierntes de 12 a 14.00 horas y de 18.00 a 20.00 horas. Precio: 1,5 euros). Para llegar al centro bajamos por las escaleras de la llamada Gran Vía (calle Santa Clara) para pararnos en el Convento de Santa Clara y, si es momento de culto, entrar. De ahí, nos adentramos en el entramado de calles que conforman el corazón comercial de la capital. Ya cerca del mar y del puerto que nos cruza a Portugal hay otro Ayamonte: el bullicioso, comercial y turístico. Aquí la vida gira en torno a la Plaza de La Laguna con palmeras, bancos y azulejos decorados con pinturas de Sorolla y donde se sitúa el Ayuntamiento, una antigua casa del siglo XVIII de la que merece conocerse el patio mudejar, las escaleras y el salón de plenos. La plaza está unida por una corta calle con la Parroquia Las Agustinas, que acoge la imagen de la Patrona.

El otro gran espacio social de la parte baja es el Paseo de la Ribera, junto al Puerto Deportivo, donde se concentran muchos de los bares y restaurantes. Pero entre las calles, en su mayoría peatonales que unen estos espacios, se esconden tesoros patrimoniales e históricos que tampoco te puedes perder, como la Casa Grande, maravilla de la provincia y antigua casa de Manuel Rivero González ‘El Pintado’, el Teatro Cardenio de 1.950 con su interesante hall, el convento de Santa Clara, la ermita de San Antonio y el Convento de La Merced, junto con el edificio Jovellanos, museo destinado a la Semana Santa ayamontina (de lunes a viernes de 10.00 a 13.00 y de 18.30 a 20.30). Ayamonte acaba de estrenar un museo muy especial, una exposición de muñecas antiguas reunidas por Teresa Martín y Francisco Pérez. El museo se encuentra en la antigua portería del Colegio de La Merced.

Por supuesto, no te vayas sin visitar su mercado en plena efervescencia matutina y la subasta del pescado en su Lonja, que se realiza de lunes a viernes, a las 19.00 h.

Ayamonte cuenta con varios núcleos de población dispersos que merece la pena conocer. La primera la barriada de Canela, núcleo marinero por excelencia separado del pueblo por un brazo de mar, donde se levanta la bonita ermita de la Virgen del Carmen. Un sitio privilegiado para pasear viendo caer el sol o ver entrar pequeños barcos de pescadores. Entre este barrio y la Playa de Isla Canela hay un campo de golf de 18 hoyos rodeado de un entorno natural. Esta playa de más de 5 kilómetros y una gran amplitud ofrece numerosos servicios para hacer deporte, comer o divertirte.

Desde Isla Canela a Punta del Moral, otro pequeño núcleo de población marinero, encontramos la Torre Albarrana del siglo XVII completamente restaurada. En la actualidad está habilitada como centro de información turístico, sólo funciona en verano (para visitarla hay que contactar con el Ayuntamiento de Ayamonte). Entre Isla Canela y Punta del Moral encontramos 4 Km, en los que podremos disfrutar de un paseo mágico en Ayamonte, rodeados de vegetación y de numerosos servicios que se pueden hacer a pie o en bici, una extensa zona verde que une ambos paseos marítimo. Desde Punta del Moral puedes cruzar a Isla Cristina en un barco ‘El Pelón’, que sale cada media hora.

Ayamonte

Para comer carnes ricas, acércate a Pozo del Camino, al restaurante Joaquín, le llaman la ‘Casa del Colesterol‘, con diferentes carnes, chorizos y patatas aliñadas.

Y para tapear a buen precio la Tasca Quitapenas, en la avenida de Vila Real de Santo Antonio.

El Almendro

El mayor encanto de este pequeño pueblo separado por una calle de Villanueva de los Castillejos están en el entorno de su bonita iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe del siglo XVI, donde se concentran los lugareños para conversar junto al bar. Al final de la calle Grande que cruza la plaza, y donde huele a pan recién hecho en un viejo horno no muy lejano, se encuentra el monumento natural más significativo de El Almendro, la Peña Maya; una formación geológica de época cuartenaria de 100 metros de altura con unas vistas espectaculares e itinerarios de paseo. No te puedes marchar sin atravesar el campo y subir hacia los antiguos molinos recuperados y tampoco sin visitar a 6 kilómetros de la localidad la ermita de Piedras Albas, en el Prado de Osma, entre una dehesa de una belleza espectacular, que acoge cada año la primera romería de la provincia de Huelva.

El Granado

Un bonito campanario de tonalidad granate sobresale entre casas blancas, es la torre de la Iglesia de Santa Catalina del s.XVIII en el corazón del pueblo y ahora en obras. Junto a ella, a pocos metros, otro de los centros religiosos y de interés de la localidad, la ermita de la Santísima Trinidad de estilo gótico-mudéjar y donde encontramos una obra de arte, un lienzo que se atribuye a un discípulo de Murillo.No te puedes perder una visita a los molinos de vientos, sobre todo el de La Solana, a las afueras del pueblo del siglo XVIII y que funciona como el de antaño. A su lado un pequeño museo, donde se aglutinan los antiguos aperos de labranza y viejos enseres que han aportado los propios lugareños.

Entorno natural privilegiado y la mejor manera de descubrirlo es a través de la Vía Verde del Guadiana, uno de los itinerarios naturales más bonitos e interesantes de la provincia. Se trata de un sendero de 17 km para hacer a pie o en bicicleta completamente señalizado y con zonas de descanso. Un itinerario que discurre por donde pasaba la antigua vía del ferrocarril que llevaba el manganeso desde las minas al puerto La Laja en el río Guadiana, donde llegaban los barcos de vapor. Hoy un lugar abandonado, pero de una belleza espectacular. Si estás en El Granado tampoco puedes irte sin dar un salto a Portugal por el nuevo puente con una parada en la pequeña localidad de Pomarão y una visita obligada a Mértola y su castillo (30 km).

El Rompido

En la Marina de El Rompido, nos encontramos con los Faros del Rompido: uno pequeño, construído en el 1861 con los restos del Castillo de San Miguel, y uno grande, de 29 metros de altura con una franja roja y con un foco luminoso de 43 metros sobre el nivel del mar. Su alcance es de 24 millas y tiene una luz blanca del grupo D con destellos cada diez segundos. Luz y guía para los marineros del lugar.

Desde la zona comercial del Faro se pueden contemplar unas maravillosas vistas, y desde ese punto se llega al inicio de un sendero donde poder pasear a orillas del Parque Natural Marismas del Río Piedras y Flecha del Rompido, encontrarás pasarelas en muy buen estado y paneles indicativos, son espectaculares los atardeceres. Bajando la cuesta nos dirigimos hacia el casco antiguo, dejando el Puerto Deportivo a un lado y pasando por el Puerto Pesquero, para llegar al centro con sus calles estrechas y sus casas blancas. Callejear y ver sus casas de pescadores, salpicadas de bares, restaurantes, heladerías y algunas tiendas interesantes. Al llegar a la pequeña plaza, veréis la coqueta Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, el corazón marinero. Recomendamos llegar hasta la ría y pasear por la orilla, contemplando sus barquitos pesqueros, y en frente al otro lado, la belleza de una paraje singular, La Flecha.
El Rompido

Huelva

Si quieres que no se te olvide la primera cita con esta ciudad, te proponemos que el primer encuentro con ella sea a la orilla de su ría. Junto al bonito Muelle de Levante y el parque Doce de Octubre, ‘el conocido como de los monos’, se encuentra uno de sus lugares más emblemáticos, el viejo Muelle de la Compañía de Río Tinto, una obra arquitectónica del siglo XIX de los ingleses que explotaron sus minas. El paseo y las vistas son preciosas. Desde aquí nos adentramos a la capital atravesando el Parque del Ferrocarril y dejando a la derecha el Estadio Nuevo Colombino del Real Club Recreativo, decano del fútbol español, otra herencia de la colonia inglesa (el Recreativo dispone de un museo que puedes visitar en horario de tarde a un precio de 5 euros).

Aunque Huelva es conocida por su papel en el Descubrimiento de América –de hecho el Monumento a la Fe Descubridora en la Punta del Sebo es su carta de presentación en el mundo- la presencia inglesa marca su periodo más interesante. Para que sepas todo lo que supuso este periodo visita el Centro de Visitantes ‘Puerta del Atlántico’, muy cerca del Muelle del Tinto (la entrada es libre y está abierto de lunes a viernes mañana y tarde y los sábados por la mañana). Encontrarás un pequeño museo interactivo sobre el legado inglés, así como una visión general de los atractivos turísticos de la ciudad. Si quiere continuar la pista de los ingleses y visitar los lugares más significativos (Estación de Renfe, Barrio Obrero o Casa Colón, entre otro).

Otro de los atractivos de la ciudad está en su centro histórico y comercial. Un encantador laberinto de calles y plazoletas peatonales, repletas de terrazas, de animada vida, de monumentos significativos y con muchos edificios civiles y religiosos de curiosa identidad. Entra en esta zona por la Plaza del Punto con su monumento a la Virgen de El Rocío y la Casa Colón, el que fuera un antiguo hotel de lujo hoy centro cultural y de exposiciones con un precioso jardín interior.

Continúa por la Gran Vía hacia la plaza del Ayuntamiento para entrar en el corazón de la capital, la Plaza de Las Monjas, coronada con el nuevo monumento a Colón. Desde aquí empieza a descubrir sus calles peatonales más significativas, la calle Concepción donde está una las iglesias más ilustres, la calle Palacio, la calle Rascón, la calle Rábida, la calle Tres de Agosto, la plaza de Quintero Baéz, la señorial y teatral plaza Coto Mora, la calle Rico con la residencia familiar de la saga taurina de Los Litri en una tienda de novias que puedes visitar, la comercial calle Bocas,  la calle Marina, o la calle Berdigón.

Si estás en el centro, a sólo un salto, en la Avenida de Italia te encuentras con un museo muy especial, es el Mercado de Abastos del Carmen, un imponente edificio de corte vanguardista, imprescindible para conocer lo que la gastronomía significa en esta tierra.

Con este recorrido te harás una idea de lo que es hoy Huelva, pero si quieres además saber de la importancia que tuvo en su pasado no puede faltar una visita al Museo de Huelva, en la Alameda Sundheim, donde además de sorprenderse con la documentación y hallazgos de la época megalítica, tartéssica o romana, también pueden contemplarse importantes fondos del pintor Vázquez Díaz.

Aunque la esencia de la ciudad y su ambiente se concentre en el centro de la misma, te preponemos conocer otros lugares de la capital que no te dejarán indiferente. Para los amantes de la naturaleza, imprescindible una visita al Paraje Natural Marismas del Odiel, una de las mayores casas de aves de toda Europa, y a la playa del Espigón. En medio de la ciudad, te sorprenderá un pulmón verde de 29 hectáreas, el Parque Moret, con un lago y merenderos. Es irrenunciable un paseo en barco por la ría desde el Puerto de Huelva o el tradicional paseo en la canoa que une la capital con Punta Umbría. 3,50 euros ida y 6 euros ida y vuelta.

Si la llaman a Huelva la ciudad de la luz es por algo.  Por la mañana el sol te encandila y te alegra el despertar y, por la tarde, el anochecer rosado te enamora. Te invitamos a descubrirlo en uno de sus parajes más singulares y propios, sus cabezos. Un lugar privilegiado es  en la ermita de la Virgen de La Cinta, con una estupenda panorámica de la ciudad y de toda la marisma.

Huelva es cuna del Descubrimiento de América y la hazaña a pesar de los siglos no se olvida en esta ciudad. Visita el Monumento a la Fe Descubridora, en la punta del Sebo (si quieres también puedes realizar una visita guiada y gratuita los sábados a las 11.00 horas). No olvides acércate al Muelle de las Carabelas, en La Rábida.

Monumento a la Fe Descubridora, Colón

Un clásico de tapas tradicionales fuera del centro es el Bar La Hispanidad, en la avenida de La Hispanidad, y Casa Manguara en El Saladillo. Con carácter innovador para un buen tapeo tienes el Bar Pappi’s en Isla Chica. No queremos olvidarnos de otro clásico, el Bar Los Pajaritos, en la avenida Escultora Miss Whitney.

Una revolución, el Puro Chup Chup en la calle Rábida, imprescindible.

Isla Cristina

Localidad marinera, imprescindible ver el Puerto, el Paseo Marítimo y la Lonja hasta llegar al Faro, desde donde poder contemplar unas vistas maravillosas de la desembocadura del río Carreras, la playa del Cantil y en la otra orilla la Punta del Moral

Desde el Faro y bordeando la costa llegamos a las playas de La Gaviota en la Punta del Caimán, la de Santana y la Central. Desde ahí y pasando por El Parque, nos dirigimos al centro por la Gran Vía hasta llegar a la Iglesia Nuestra Señora de los Dolores, en su fachada blanca, tres imágenes realizadas en azulejos representando a la virgen de los Dolores, del Carmen y del Rosario, la torre campanario en el lateral izquierdo, en su interior numerosas tallas de gran belleza. De esta Iglesia salen varias procesiones en Semana Santa y es donde se celebran las fiestas en honor a la Virgen del Carmen. En la puerta el monumento al Padre Miravent, el primer párroco de Isla Cristina, gran defensor de los pescadores e impulsor del crecimiento de la localidad. A pocos metros la Plaza de la Flores, rincón coqueto con bancos donde poder descansar y casas antiguas y típicas como la de Gildita, donde se reunía la alta burguesía local y El Casino La Unión, también llamado el Casino de los pobres, en la actualidad bar de copas. En la misma plaza se puede observar una pequeña casa con fachada de azulejos, con la particularidad que los dibujos son los mismos que los de la fachada del Teatro Felipe Godínez de Moguer. Otro punto de interés es el Paseo de las Palmeras, la calle peatonal con más ambiente, flanqueada por palmeras y con bancos de hierro donde destacamos el Monumento a los bancos Biblioteca, homenaje a aquellos bancos donde la gente podía ir a escoger un libro para después sentarse a leer.

Al fondo la Capilla Nuestra Señora de los Ángeles, conocida como “La Ermita, también de aquí salen varias procesiones en Semana Santa. Desde la Plaza de las Flores caminar por la acera del Casino en dirección al puerto para llegar a la Plaza San Francisco, plazuela con solera, lo más antiguo del pueblo, desde ahí bajar por la calle San Francisco, donde se encuentra la Oficia de Turismo, en un bonito edificio, la Antigua Casa Patio de San Francisco. En la planta superior el Museo del Carnaval donde se exponen disfraces donados por los habitantes de la localidad, y los carteles de otros años. Desde ahí continuar caminando  hasta el puerto para ver la Lonja y su trasiego de pescado y marisco recién desembarcados.

Para tapear acércate al Restaurante La Sal. Tapeo de calidad en la Plaza de las Flores.

La Antilla e Islantilla

El destino principal de estas localidades son sus playas de arena fina abiertas al océano Atlántico. En La Antilla caminar por el paseo para contemplar su playa luminosa y sus casas en la orilla, llegar hasta el final donde sólo encontrarás dunas de arenas, desde este punto parte un sendero. Asomada al paseo te encontrarás con la Parroquia Nuestra Señora del Carmen con su fachada decorada con elementos marinos en azulejos. Continuar por la avenida de Castilla y llegar hasta la zona peatonal, es la calle comercial y el centro del pueblo, por la tarde empieza a animarse, mucho ambiente en las noches de verano. Continuar caminando en dirección a Islantilla para pasar por el barrio de los pescadores, con sus casas, una bonita imagen, con suerte podrás encontrar hombres y mujeres sentados en la arena reparando las redes de pesca, al final una bonita y humilde iglesia. En Islantilla, caminar por su paseo salpicado de palmeras, y con columpios e instalaciones. El ambiente gira en torno a su Centro Comercial Islantilla, donde encontrarás bares, restaurantes y tiendas. En los alrededores complejos hoteleros y urbanizacionesprivadas. A todo lo largo del litoral desde La Antilla, chiringuitos a pie de playadonde poder tomar unas sardinitas y comer mirando al mar. Uno de los atractivos principales es su campo de Golf, Islantilla Golf Resort con 27 hoyos, sin olvidar los deportes naúticos. Al final de Islantilla se encuentra la Urbanización Urbasur, zona de chalets a pie de playa, es la más antigua y aún conserva ese encanto especial. Si quieres ver un puerto con encanto, acércate a El Terrón, enclavado en el paraje natural de Marismas del Río Piedras y Flecha de El Rompido, siempre verás hombres reparando las redes, en la carretera hacia El Terrón sobre un cabezo a la izquierda está la torre almenara, Torre de El Catalán. No te marches sin ver una puesta de sol desde la playa.

Para comer acércate al Abril 16 Gastrobar, basado en los productos autóctonos y de calidad, combinándolos con una cocina creativa.

Moguer

Un paseo por sus calles te permiten ver todos sus monumentos: Convento de San Francisco del s.XV-XVIII, renacentista barroco, alberga la Biblioteca Iberoamericana, abierto de lunes a viernes por la mañana. El Castillo, construcción militar almohade, merece la pena el Algibe en el patio de armas. En la calle Andalucía, podréis encontrar el Teatro Municipal Felipe Godínez, donde destaca su fachada de azulejos, de la Escuela Sevillana de Aníbal González, alberga también la oficina de Turismo. Pegado al teatro, lo que queda de la Capilla Hospital Corpus Christi. En la Plaza de la Iglesia, la Parroquia Nuestra Señora de la Granada, con su torre, que como escribiera Juan Ramón: “de cerca parece una Giralda vista de lejos”.  Al inicio de la calle Almirante Hernández Pinzón podréis ver un azulejo que nos recuerda su casa Natal, considerada edificio colombino. Visita obligada a la Casa Museo Zenobia y Juan Ramón, muy bien conservada, se pueden ver los objetos personales del poeta y su esposa. Llegar hasta la popular Plaza de la Monjas, donde se encuentra el Convento de Santa Clara del s.XIV, su arquitectura pertenece al mudéjar andaluz, se pueden hacer visitas nocturnas teatralizadas. Lunes y festivos cierra.

Finalizada la ruta por la ciudad, recomendamos ir en coche hasta la Ermita de Montemayor, patrona de Moguer. Entorno de pinares donde se celebra la Romería, preciosa vista de Moguer al atardecer.

Moguer

Para comer, el Mesón El Lobito, cocina a la brasa a buen precio. Calle Rábida 31. Muy típica la Bodeguita Los Raposo, la comanda la tendrás que rellenar tú. Precio medio 11€. Vino de cosecha propia. Calle Fuentes 60.

No te vayas de Moguer sin sus dulces. En La Confitería La Victoria, calle Almirante Hernández Pinzón 5.

Niebla

Entra en la ciudad de Niebla atravesando el río Tinto sobre su Puente Romano, ya desde ese lugar se aprecia una panorámica general de sus murallas. Obligado y agradable un paseo por el Casco Antiguo para contemplar y visitar su riqueza monumental. Recomendamos aparcar en los alrededores del recinto y hacer el recorrido caminando. El acceso más cómodo es por la Puerta del Socorro, dejando a la izquierda el Castillo y la Puerta del Agujero.

En unos metros accedes a la plaza San Martín donde se encuentra la Iglesia con el mismo nombre, de estilo gótico mudéjar y de la cuál se conservan el ábside y la portada. Construida sobre restos de una antigua mezquita es declarada Monumento Histórico Artístico en el 1922.

Continuamos nuestro recorrido a pie por la calle Real, peatonal hasta llegar a la plaza Santa María, donde se encuentran el Ayuntamiento y justo enfrente su Iglesia Gótico Mudéjar, Santa María de la Granada, cuyo campanario es visible desde cualquier punto de la ciudad, junto a ella el Hospital Nuestra Señora de los Ángeles.

Subiendo por la calle Altozano llegamos a la plaza de Feria, en ella se celebran numerosas festividades como la Feria del Mar en mayo, la del ganado y de Tosantos en noviembre. Desde este punto y haciendo un recorrido circular llegamos hasta el Castillo de Niebla, subiendo por la calle Alcalde Orta Boza.

Conocido también como el Alcázar de los Guzmanes, el Castillo de Niebla es el monumento principal de la Villa. De origen romano, aunque fue ocupado por visigodos, árabes y cristianos. En su historia sirvió de fortaleza y también de alcázar o palacio. Se puede visitar y conocer las diferentes salas temáticas y lugares interesantes, curiosos y también escalofriantes, como las mazmorras. La cámara de la Condesa, la sala de cetrería, la de los artesanos… y en su planta alta la torre del Homenaje desde donde tienes una bonita panorámica de Niebla con el Puente Romano al fondo. Se accede desde la Oficina de Turismo, abierto en horario de mañana y tarde. De lunes a viernes de 10:00 a 14:00 h. y de 17:00 a 21:00 h. Fines de semana y festivos de 10:00 a 14:00 h. y de 17:00 a 21:00 h.

No te puedes perder su Fiesta de ToSantos en Noviembre y el Festival de Teatro y Danza de Niebla, que se celebra en verano.

Para comer ricas tapas y raciones, platos caseros e innovación en la cocina visita el Restaurante Dani. Excelente el trato y relación calidad precio. Carretera de Valverde, 31.

Palos de la Frontera

Si entramos por la zona de la Rábida, es mejor empezar la visita por el Muelle de las Carabelas, donde puedes visitar un pequeño museo y las réplicas de las tres naves, en un entorno agradable y ambientado en la época, ideal para niños. Horario de invierno: septiembre- junio, de martes a domingo de 9.30-20h. Verano: abril- septiembre, de martes a viernes de 10-14h. y 17-21h. Sábado, domingo y festivos de 11-20h. Lunes Cerrado. Desde allí y a poca distancia se encuentra el Monasterio de la Rábida, con su iglesia gótico-mudéjar, donde se pueden ver el crucificado y la Virgen de los Milagros del S.XIV, ante ellos oraron Colón y los marineros. El claustro con frescos de Daniel Vázquez Díaz y un museo con objetos conmemorativos del Descubrimiento de América. En este Monasterio encontró Colón refugio, atención y apoyo de los monjes franciscanos.

Un paseo por sus calles hasta llegar al Mirador Puerto de Palos, zona alta de la ciudad, C/ Vicente Yáñez Pinzón. Murallas con almenas, de construcción reciente. Merece la pena las vistas espectaculares al Parque de la Fontanilla y al río. A la vuelta, visitar la Iglesia de San Jorge, del siglo XIV, gótico-mudéjar, en la plaza de Juan Pablo II, junto a los restos del Castillo. Lugar donde en mayo de 1492 se dio lectura a la Real Pragmática que ordenaba a ciertos vecinos la entrega de dos carabelas y donde se solicitaba el reclutamiento de los marinos. Tras el ábside hay una placita, joya del mudéjar andaluz, llamada Puerta Los Novios. Desde este punto se accedía al histórico muelle del que partió la expedición a América, donde se encuentra La Fontanilla, fuente de la que las embarcaciones se abastecieron de agua para su travesía. Considerado como el más humilde de los monumentos Colombinos. Puede verse cuando se llega desde Moguer, o desde el Mirador.

Desde la Parroquia de San Jorge aconsejamos un paseo por la calle principal para llegar hasta un edificio modesto, el antiguo Hospital de la Misericordia, hoy Museo Naval “Vicente Yáñez Pinzón” una recopilación de importantes objetos artísticos y tecnológicos relacionados con la Historia Naval y su ciencia. Abierto de lunes a viernes de 10 a 14 horas. A pocos metros y en la misma acera se encuentra la preciosa Casa Museo de los Hermanos Pinzón, también punto de información turística. Abierta de lunes a viernes de 10 a 14 h.

Para conocer mejor la situación geográfica de la localidad y entender su vinculación histórica con el mar, es interesante acercarse hasta el muelle de la calzadilla.

A pocos kilómetros de la localidad, sentido Mazagón llegamos al Paseo de la Rábida, un agradable recorrido, a pie del Estero Domingo Rubio, que nos lleva hasta el Muelle de las Carabelas. También aqui se encuentra el Parque Botánico Celestino Mutis, un espacio natural donde puedes contemplar colecciones de plantas de los cinco continentes. El Parque abre sus puertas de 9.30 a 20 h. de martes a domingo y la entrada es gratuita.

Uno de los mejores momentos para visitar Palos de la Frontera es el fin de semana posterior al 15 de marzo, cuando la localidad celebra la Feria Medieval del Descubrimiento. Durante tres días sus calles se convierten en una villa del siglo XV. Ciudadanos con atuendos de la época, mercadillos, talleres de cetrería, escuela de esgrima, música medieval, pasacalles de antorchas, exhibición de lucha Medieval, de tiro con arco, juegos infantiles, son algunas de las actividades que podrás disfrutar si te acercas a esta Feria Medieval.

Para comer recomendamos El Bodegón, en la calle Rábida, también conocido como “el Adrián”, donde la carne asada en leña de encina sorprende a los comensales, acompañada de tomates aliñados y chacina de la sierra.

Punta Umbría

Ciudad de veraneo, tradición inglesa y raices marinera. Conocida por los onubenses como “Punta” ha sido y sigue siendo el destino preferido de la capital. Punta Umbría desborda alegría y un aire melancólico que en ocasiones te transporta a tu niñez. Tranquila en invierno y bulliciosa en verano, con personalidad y carácter propio, ingredientes que hacen de este destino un lugar con encanto, que sin duda te animamos a conocer.

Al llegar a Punta Umbría una gran rotonda te indica diferentes opciones; la playa, la zona hotelera con su Centro Comercial y el centro de la ciudad. En dirección al centro por la avenida Ciudad de Huelva encontrarás a la izquierda La Casa Museo de Los Ingleses, exposición del legado inglés, donde en un recorrido rápido y ameno verás las costumbres y formas de vida de aquellos años dorados del turismo británico

En el entorno se puede pasear por el Parque Botánico de los Ingleses. En el centro, en la calle Lepanto esquina calle Santa Isabel, la Torre Umbría, mandada construir en el siglo XVI en el reinado de Felipe II. En la actualidad es la única que se encuentra dentro de un recinto urbano, se puede visitar para conocer la historia de la torres almenaras de la costa de Huelva, la visitas son organizadas desde la Oficina de Turismo y la entrada es gratuita, contactar en (34)959495160. En la plaza de la Constitución se encuentra el Ayuntamiento, representación moderna de las casas de los ingleses, construidas sobre pilares elevados con fachadas porticadas. Pasear por la calle Ancha, calle peatonal en el centro de la ciudad, donde descubrirás el ambiente de la ciudad, en esa misma calle  la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, de construcción moderna. Un poco más abajo en el puerto, merece la pena acercarse a la Lonja, que está abierta al público de lunes a viernes de 9-14 h.

Esta localidad está enclavada en una zona privilegiada, en el entorno natural de la Isla de Saltés, rodeada de pequeñas islas como la de Bacuta y junto al Paraje Natural de Los Enebrales, bosque mixto de enebros y sabinas que otorga una belleza especial para todo aquel que quiera disfrutar de un paseo por sus pasarelas de madera y de sus playas vírgenes.

Sanlúcar de Guadiana

Viejos pozos, molinos de viento, leyendas de cerámicas en sus paredes, esculturas y otras estampas rurales que te encantarán. Como la Parroquia de Las Flores con un retablo del s.XVI  franco-florentino y la Plaza de España, donde está la estatua del canastero y, cómo no, su puerto y su playa fluvial. Coge fuerzas para subir hasta el castillo de San Marcos, un lugar lleno de leyendas y, según algunos, hasta de fantasma. Aunque es de origen islámico, se conservan restos de la edificación del siglo XVII, aunque ahora está en rehabilitación para albergar el Centro de Interpretación de las Edificaciones Defensivas del Guadiana

La localidad cuenta con un puerto fluvial deportivo con un embarcadero para barcos de 21 metros de altura con enganches y aseos. Se celebran dos importantes pruebas de piragüismo, el descenso del Guadiana, en junio, y el Descenso Internacional del Guadiana, en agosto.

Obligatorio subir a sus molinos y pasear por sus alrededores para descubrir parajes de gran belleza como la Dehesa de San Silvestre, a 4 km del pueblo, y la Rivera Grande de los Álamos, también llamada Las Golondrinas, tan solo tienes que seguir las indicaciones de los Caminos Naturales que hay en la entrada del pueblo.

Es inevitable cruzar por un euro a la localidad portuguesa de Alcoutim en alguno de los barcos que hay en su puerto, si no tienes algún barquero por la zona, sólo tienes que gritar o alzar la mano en la otra orilla y alguien siempre habrá para llevarte.

La empresa Riosultravel organiza cruceros desde el puerto de Vilareal de Santo Antonio y también la empresa Fun River ofrece paseos en barco desde Alcoutim al Puerto La Laja o Pomarão, así como pesca en el río Guadiana, entre otras actividades. No dejes pasar la oportunidad de atravesar hasta la otra orilla y llegar hasta Alcoutim colgado de una tirolina sobre el río Guadiana.

Villanueva de los Castillejos

Uno de los lugares más bonitos de la localidad es el Molino Zahurdón al final de la calle El Santo con unas vistas espectaculares. Desde ahí nos dirigimos hacia el centro del pueblo, donde se ubica el Ayuntamiento -un edificio del siglo XVII-al lado de una recoleta placita que recuerda con un monumeto ‘la danza del cirocho’. En el otro lado del Ayuntamiento la bonita parroquia de la Iglesia de La Concepción, situada en la calle Mesones, la larga vía que une este pueblo con El Almendro. Ya, fuera de la villa, date un paseo hasta la ermita de nuestra Señora de Piedras-Albas del s.XV en el Padro de Osma y el edificio del antiguo Ayuntamiento del siglo XVII. Y, ya que vas en el coche, continúa hacia El Granado para dirigirte hacia las antiguas aldeas mineras, como La Isabel y Minas de Herrería.

Villanueva ofrece un entorno privilegiado para pasar un día de campo o más. Sierra Abuela es una paraje natural cercano al pueblo de gran belleza con una de las cumbres más elevadas del Andévalo,  cubierta de densos pinares y con merenderos y barbacoas. Se encuentra cerca del pantano y destaca la gran cantidad de fauna, aves como el milano, águila, milano negro, perdices, conejos…Si eres de los que te gusta andar, desde el pueblo sale un sendero de 7 km. que te lleva andando hacia la zona, saliendo del pueblo desde la calle Mesones dirección al pantano viejo por el camino de La Raya.

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